lunes, 16 de noviembre de 2015

EL ARTE DE SERVIR

Como muchos de vosotros sabéis, estoy viviendo en Glastonbury (Avalon) y no todo ha sido un camino de rosas, pero estoy muy contenta de vivir en un lugar sagrado y compartir mis experiencias y vivencias con mis queridos lectores.

La publicación de hoy va dedicada al servicio, en general, algunos saben que parte de mi vida laboral se desarrolla en una de las cafeterías más famosas del pueblo; y la otra parte a algo relacionado con mis estudios universitarios.




He titulado ha esta entrada como "El arte de servir", porque en mi experiencia sirviendo comida y bebidas en la cafetería, he entendido que es un arte y que tiene que ver con mi relación con la diosa Isis. Al trabajar en la cafetería mas emblemática de Glastonbury veo pasar cada día, a decenas de personas espirituales, personas mágicas y personas espirituales, magos y brujas de "pegatina". Me resulta muy interesante ir pegando la oreja en las conversaciones para ir aprendiendo diferentes cosas sobre los senderos espirituales, porque la mayoría de las conversaciones siguen esos derroteros. Pero decidí escribir esta entrada por un hecho que pasó con un grupo de "magos" que me hizo pensar sobre el servicio.

Cuando conseguí el trabajo en la cafetería de una forma casi inmediata me alegré mucho, pero días más tarde comprendí que este trabajo, además de servirme para ganarme el sustento; me serviría para aprender algo muy valioso. Que es como servir a la divinidad y a las demás personas, que acuden a tí para actuar como eslabón entre ellos y mi caso Isis.

Releyendo el artículo de Isadora Forrest que traducí (pincha aquí) caí en la cuenta de que el servicio es la tarea más importante que tiene un/a sacerdote/isa para con su divinidad y para con los "fieles" (por llamarlo de alguna forma). Muchas veces, he visto que algunos de los que se proclaman sacerdotes, magos, brujas tienen un ego desmedido y por cualquier razón se piensan que las demás personas son inferiores o que realmente no tienen un contacto directo con lo divino. A mi me hizo mucha gracia cuando empezaron a criticar mi altar; no será lo más maravilloso del mundo, no será lo más egipcio del mundo, pero a mi me sirve como soporte cuando llamo a Isis o a cualquier otra divinidad egipcia... y una de las lecciones más importantes en la magia es, que si a tu una cosa te vale está correcto. 



El arte de servir, sin duda es un arte, porque por ejemplo, en la cafetería no siempre tengo mi mejor día o no todas las personas me tratan con el respeto o la educación que me merezco (no hablo de racismo); sino que los magos con el ego subidito se piensan que una simple camarera no puede tener una espiritualidad desarrollada o incluso tener un mejor trato que ellos mismos hacia lo divino, por simplemente tener un trabajo de "segunda". Pero yo tengo que ir con mi mejor cara a servirles lo que han pedido, y aguantando comentarios o miradas que poco viene al caso. Pero ahí estoy yo, al pie del cañón, sirviendo a todas las personas que acuden al café. Extrapolando esto un poco a la espiritualidad, pues no siempre tendremos nuestro mejor día para establecer un contacto con la divinidad, o simplemente servir de "canal" para que otras personas puedan sentir la energía de Isis y hablar con ella. Pero si hemos aprendido "el arte de servir" estaremos dispuestos a servir a la divinidad y a las personas cuando se requieran nuestros servicios. Aunque el arte de servir en la espiritualidad, no debe verse como algo tedioso, aunque no nos ganemos el sustento, ganamos algo mucho más importante y maravilloso, como es el adquirir conocimiento y establecer una amistad mas profunda con lo divino. Además, con el arte de servir también aprendidos, el arte de ser humildes, porque muchas veces en las sendas mágicas, se alimenta mucho el ego negativo y nos olvidamos que somos personas normales y corrientes.

Con el ego negativo, me refiero a creerse mejor que las demás personas, por tener 800 títulos de no sé cuantas escuelas esotéricas. Los cursos me parecen un medio fantástico para crecer espiritualmente, pero también se necesita un trabajo diario y constante (otro secreto de la magia).
Estoy recordando, aquella mesa de tres caballeros, que estaban hablando sobre sus temas mágicos, de a ver quien tenía más o menos títulos y luego no sabía identificar un simple cuarzo corriente de una piedra del campo. A mi me hizo bastante gracia, ver como me hacían dar veinte mil paseos, porque el café estaba frío, porque el té lo querían en una determinada tetera etc. No fue sólo eso, sino de la forma en la que me miraban y en la forma que me contestaron, cuando me paré un segundo a leer el título del libro que tenían sobre su mesa. Me dijeron "eres una simple camarera, no entenderás el título"... me pareció muy bochornoso, porque ahora mismo soy camarera para aprender el arte de servir. Pero puede que tenga mayor estudios universitarios que todos ellos juntos (aquí no suelen estudiar carreras), pero lo más importante, no saben cual es mi sendero espiritual o como es mi relación personal con Isis.


Todo esto me dejó pensando, porque las personas con un ego desmedido, o que se trate simplemente de personas estúpidas (de todo hay en la viña del Señor), no valoran o se paran a conocer a las personas que tenemos alrededor. Quizás si fuéramos un poco más humildes y nos parasemos a conocer y valorar las experiencias de otros, sería más fácil establecer contacto con lo divino, y que lo divino se manifestara en nosotros cada día. Por eso es muy importante el servicio y considerarlo un arte.

domingo, 8 de noviembre de 2015

ORÁCULO DE ISIS

Hace unos meses llegó a mis manos, en las mágicas tierras de Avalon, el Isis Oracle y Oráculo de Isis. Me quedé maravillada en cuanto lo tuve en mis manos por la belleza y la fuerza de sus imágenes.



La autora es Alana Fairchild (no estoy segura totalmente si es la dibujante), es cantante y profesora en Australia. Ha escrito numerosos libros y oráculos, además de grabar varios CD de música enfocados para el yoga, la meditación y la danza.


El Oráculo de Isis consta de 44 cartas, en las que personalmente me gusta dividirlas en templos, objetos, puertas y mitología. Es decir, hay varias cartas que se llaman: Templo Lapislázuli, Templo de la Obsidiana negra, etc. Otras cartas, a las que llamo objetos que son: el sistro, el nudo de Isis, la llave de la vida, las alas de Isis, etc. También hay puertas como: el Divino Sacerdocio, Entrada a la cámara de la sanación. Y la parte de la mitología relacionada con la Isis de los 10 mil nombres, Reina del cielo etc. Como dije anteriormente, es una clasificación que yo he hecho de mi breve trabajo con el oráculo. Junto con las cartas viene un libro muy completo, que además de explicar varias tiradas y el mensaje que cada carta tiene para nosotros; la autora nos facilita trabajos energéticos, rituales, mantras etc, para poder conectar con la energía de Isis y penetrar por los misterios de ella para establecer una relación con la divinidad, o divinidades. Aunque se centra en la diosa Isis, también hay cartas que se refieren a los dioses Osiris y Horus. 


Además de toda la información y ejercicios que nos facilita la autora, podemos trabajar con este oráculo de otras formas. Por ejemplo podemos usarlo para la meditación mediante la proyección dentro de la carta, descubriendo que mensaje tiene para nosotros o que aspectos debemos de trabajar en ese momento. Esta es una de mis técnicas favoritas para ir avanzando en el sendero, más adelante escribiré mas detalladamente sobre esto. También podemos usar las cartas que representan objetos para nuestros hechizos y rituales. Por ejemplo, si necesitamos una representación del escarabajo para un determinado hechizo, podemos usar esta carta del oráculo, sino tenemos una figurilla. Pero tenemos que tener en cuenta, de que no podemos mezclar esa carta con las demás para usos adivinatorios. Otra forma de trabajar con este oráculo, es colocar la carta que nos interese en nuestro altar, para llamar a una energía concreta o un aspecto de Isis determinado. Creo que este uso es muy interesante si queremos tocar alguna de las caras de Isis y no sabemos muy bien como focalizarlo.



A mi este Oráculo me encanta y me parece una buena herramienta, para establecer o profundizar una relación más estrecha con la diosa Isis. Su precio ronda las 15 libras, merece mucho la pena, no sólo por la belleza de sus imagines, sino por toda la información del libro y además por todo el trabajo que podemos hacer con esta magnífica herramienta.