sábado, 14 de septiembre de 2013

MELISSAE LA SACERDOTISA DE LA ABEJA

La abeja es un símbolo tan antiguo como la Diosa Neolítica que se remonta a las civilizaciones más antiguas y la Diosa Abeja junto con las Sacerdotisas Abejas han ido pasando por todas las grandes civilizaciones tomando una gran fuerza en la Antigua Grecia y en la Creta minoica; y separándose en diosas tan dispares como Demeter, Afrodita, Artemisa, Cibeles, Rea, Inanna, Isis, Perséfone etc. Podemos explicar esto teniendo en cuenta sus correspondencias con el planeta Venus y con la Luna. 



Desde un punto de vista venusino, las abejas son las fertilizadoras del mundo vegetal, polinizan las flores y recogen el néctar para transformarlo en miel, la bebida de los dioses. En algunas civilizaciones perdidas, el zumbido de la abeja es la voz creadora que fertiliza el mundo. Apreciamos que diosas tales como Afrodita , Demeter y en su origen fueron diosas fertilizadoras de la tierra y/o diosas madres.  

Si tenemos en cuenta la perspectiva lunar, las abejas son un signo de renovación al igual que la luna que va cambiando de fase donde muere (oscura) y vuelve a renacer (creciente) Hékate y Artemisa son dos diosas que podemos encajar aquí. En muchas ocasiones las abejas aparecen junto al toro, ya que del esqueleto de este animal (masculino) surge la abeja (femenina), observamos luna, abeja y toro como un todo que da lugar a la regeneración y transformación. 

Diosa Artemisa de Éfeso
Además la abeja es la vida que proviene de la muerte, que nos recuerda a muchos dramas de la muerte del dios y el descenso al Inframundo de la Diosa (por ejemplo Afrodita/Adonis) recogidos en varias o casi todas las mitologías desde Sumería hasta nuestros días.. Aquí podemos reconciliar los dos puntos de vista y la perspectiva celeste.

Teniendo en cuenta el origen más primitivo de la Diosa Abeja, esta es la abeja reina y sus sacerdotisas las abejas restantes. La danza semejante al vuelo de la abeja toma un papel importante entre sus ritos de culto, como el drama de la Epifanía, donde la Diosa Abeja desciende rodeada de lirios y serpientes antes sus sacerdotisas y todas ellas forman parte de la colmena siendo el útero de la Diosa. 

Diosa y Sacerdotisas Abeja en el Drama de la Epifanía

En la Antigua Grecia encontramos a tres doncellas (sacerdotisas) de la abeja llamadas Melissae, que significa abeja o miel, llamadas El Thriae, eran un trio pre-helénico (algunas teorías apuntan que son las diosas minoicas) y eran Daphis (laurel), Kleodora (famosa por su regalo) y Melaina (el negro). Y estaban dotadas con el don de la profecía, veían el futuro a través de la naturaleza y la tierra. Ellas enseñaron a Apolo y él, lo ofrecería como regalo a Hermes en su faceta de conductor de  almas. Si nos situamos en el Oráculo de Delfos, la sacerdotisa Pitia era llamada la abeja. También juegan un papel importante en los Misterios de Eleusis y en el culto a la Diosa Cibeles.


Las Melissae tenían que mantener una pureza ritual antes de llegar a cabo sus profecías, éstas ingerían la "miel verde" para alcanzar el éxtasis y poder ver el futuro.

Sacerdotisas de la Abeja
El Padre de los Dioses Olímpicos (excepto Afrodita en algunos mitos), Zeus tiene una íntima relación con la abeja, ya que nació en la caverna de la abeja y fue alimentado con miel. Esto nos hace pensar, que la entrada del pensamiento griego no es una sustitución de la diosa sino una reconciliación patriarcado/matriarcado. Y puede que tenga relación con el ciclo muerte-renacimiento del año. Un mito nos cuenta que el rey Melisseo de Creta tuvo dos hijas, Almatea y Melissae siendo esta última la primera sacerdotisa de la Gran Madre.

Volvamos la vista a la Diosa Afrodita "la dorada" (seguiremos hablando de ella en otros artículos), los templos dedicados a ella tienen forma hexagonal recordándonos a la forma de un panal, podemos intuir que ella trae la miel al mundo. Ella es una diosa de la fertilidad nacida del mar (útero) y del parricidio de Crono a  Urano (semen).

Diosa Afrodita

Pero no siempre en todas la culturas las abejas han estado relacionadas con el mundo femenino, sino que en Egipto las abejas tenían una carga solar, ya que la miel eran las lágrimas de Ra.

Actualmente, hemos olvidado el fuerte poder fertilizador y regenerador de la abeja en los senderos iniciáticos y en los misterios femeninos. 

Bibliografía

"El Mito de la Diosa" de Anne Baring


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